La Guardia Civil investiga a un menor de edad que conducía a 154 km/h en Almería

Conducía un coche que estaba puesto a nombre de un familiar

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Álvaro Ruiz

Los excesos de velocidad están a la orden del día en las carreteras españolas. Todos los días, tanto la Guardia Civil como las policías locales y otras autoridades, ponen multas a miles de conductores en nuestro país por cometer esta infracción. Lo que no es habitual es que el exceso de velocidad lo lleve a cabo un menor.

Eso es lo que ha ocurrido en una carretera de Almería: en un control de velocidad rutinario, los agentes de Tráfico han cazado a un menor de edad conduciendo a 154 km/h. Lógicamente, tampoco tenía carnet de conducir.

Excedía en 94 km/h la velocidad máxima de la vía

El pasado 7 de octubre, los agentes del Subsector de Tráfico de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería llevaron a cabo uno de los muchos controles de velocidad rutinarios que hacen cada año, colocando un radar en la carretera CEJ-5 que une Almerimar y San Agustín, en la provincia de Almería.

Lo normal en este tipo de controles es detectar a varios vehículos que circulan con exceso de velocidad, pero lo que ocurrió ese 7 de octubre fue diferente: los agentes de Tráfico cazaron a un vehículo que circulaba muy por encima de los 60 km/h de velocidad máxima que están permitidos en esa vía, concretamente a 154 km/h, es decir, 94 km/h por encima del límite.

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Lo más llamativo de este caso no es ese exceso de velocidad, sino que a los mandos del vehículo se encontraba un menor de edad. El conductor tenía 16 años, por lo que, evidentemente, no tenía carnet de conducir. Se trata de un familiar del titular del vehículo.

El caso ha pasado al Grupo de Investigación y análisis del Tráfico (GIAT) del subserctor de Tráfico de la Guardia Civil y, tras ser identificado el menor, también se ha puesto en manos de la Fiscalía de Menores de El Ejido, Almería.

“Ponerse al volante sin permiso de conducción o permitir que otros, a sabiendas de que no cumplen los requisitos y condiciones legalmente exigibles, lo hagan es una conducta grave que pone en riesgo su vida y la de los demás”, señala la Guardia Civil.

La carretera “no perdona los fallos”, por eso, la ley “exige formación obligatoria para garantizar que todos regresemos a casa”, añade la Guardia Civil, que aclara que este exceso de velocidad no es solo una infracción, sino un delito.

Imágenes | DGT

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