“A ver dónde aparco yo ahora, es una vergüenza”. Es la frase que más se escucha en Guadalajara desde hace unos días, cuando el Ayuntamiento comenzó a pintar de azul, de rojo y de verde cientos de plazas de aparcamiento que hasta ahora eran gratuitas y a instalar nuevos parquímetros por todas partes.
Al mismo tiempo, esta remodelación profunda del Servicio de Estacionamiento Regulado (O.R.A.) conlleva un incremento de las tarifas para aparcar.
Las plazas exclusivas para residentes dejan de ser exclusivas para ellos
De un día para otro, Guadalajara amaneció llena de nuevos parquímetros. Como si fueran una plaga, estos aparatos aparecieron por múltiples calles del centro de la ciudad, algunos junto a viejos parquímetros y muchos, la mayoría, en sitios donde nunca se había visto una de estas máquinas. Los 46 viejos parquímetros dejan de funcionar y se ponen en marcha 90 nuevos aparatos.
Fue el primer paso del Ayuntamiento de Guadalajara para llevar a cabo un plan que ha puesto en pie de guerra a la mayoría de los guadalajareños: el de la remodelación profunda del Servicio de Estacionamiento Regulado (O.R.A.) de la ciudad.
Lo que ha venido después de la instalación de los nuevos parquímetros son centenares de nuevas plazas de aparcamiento pintadas de color azul donde antes había plazas delimitadas por líneas de color blanco. ¿Qué significa esto? Muy fácil, que centenares de plazas de aparcamiento que antes eran gratuitas ahora han pasado a ser de pago.
En concreto, el Servicio de Estacionamiento Regulado (O.R.A) ha pasado de tener 1.100 plazas a un total de 2.293 plazas, es decir, más del doble. En la práctica, estas 1.185 nuevas plazas de estacionamiento regulado van a complicar mucho la vida a muchos vecinos, no solo porque van a tener que pagar por dejar el coche donde antes era gratuito, con el perjuicio que conlleva, sino porque estas plazas tienen límite de tiempo, por lo que, aunque paguen, no pueden dejar el coche ahí todo el día, al menos en la mayoría.
Por otro lado, las tarifas del O.R.A también se incrementan, alrededor de un 20%. Son gratuitas para los coches con etiqueta CERO (siempre que estén empadronados en Guadalajara), mientras que los etiqueta ECO se beneficiarán de un descuento del 40%.
Además, estos cambios llegan después de que se hayan eliminado muchas plazas de aparcamiento en estas zonas a lo largo de los últimos dos años, para crear aceras más anchas, para dejar sitio al carril bici y para dejar hueco a los nuevos contenedores que se han ido instalando a lo largo de este tiempo. "No me va a quedar otra que dejar el coche en las afueras porque no tengo garaje. Nos fríen a impuestos y ahora también tenemos que pagar por aparcar en nuestro barrio de toda la vida, es una vergüenza", dice un vecino,
El Ayuntamiento asegura que estos cambios “No han sido un invento de nadie que se ha despertado y ha dicho bueno, pues voy a regular o no voy a regular, sino que está avalado por los estudios que ha hecho el Ayuntamiento de Guadalajara”.
La cuestión es que los ciudadanos no le encuentran tanto sentido a estos cambios y muchos se lo están tomando como una declaración de guerra al coche privado, especialmente al de los vecinos de la ciudad. Sencillamente, muchos no saben dónde van a dejar el coche a partir del próximo 18 de mayo, que es cuando entran en vigor estos cambios.
A partir de ahora, habrá 1.297 plazas de Zona Azul en Guadalajara. Aparcar en ellas costará 0,65 euros por hora (antes costaba 0,55 euros) y habrá un límite de tiempo de 4 horas para usarlas.
También están las de Zona Roja, que hasta este momento eran exclusivas de residentes, pero ahora también las podrá utilizar cualquiera. En total, habrá 635 plazas de Zona Roja, con un precio por hora de 0,98 euros para los no residentes y un límite de tiempo de 2 horas. Además, habrá 360 plazas de Zona Verde, con un precio de 2 euros por día y de 1 euro los sábados (sin límite diario).
Uno de los problemas de esta remodelación del O.R.A., más allá de que se han eliminado cientos de plazas gratuitas, es que las plazas de Zona Roja dejan de ser exclusivas para los residentes, por lo que muchos no podrán aparcar en ellas porque estarán ocupadas por coches de no residentes. A ciertas horas, encontrar aparcamiento junto a su casa puede ser un suplicio para estos residentes y muchos no tienen garaje ni cuentan con esa posibilidad porque su bloque o su casa, directamente, no tiene garaje.
También indigna a muchos vecinos lo de la Zona Verde. Las 360 plazas de este tipo están en un aparcamiento que se supone que es disuasorio. Este aparcamiento lo utilizan a diarios muchos estudiantes porque se encuentra justo al lado de un instituto y de un campus de la Universidad de Alcalá de Henares (pronto se inaugurará otro campus en esta zona).
También está pegado a la estación de autobuses, por lo que cientos de personas lo utilizan para dejar su coche ahí todo el día, coger el autobús y desplazarse a Madrid para estudiar o trabajar. Ahora, tendrán que pagar para aparcar ahí su coche. Si echamos cuentas: quien vaya a Madrid a diario, deberá pagar 10 euros a la semana y alrededor de 40 euros al mes (más de 400 euros al año).
Y, sí, nunca llueve a gusto de todos, pero, en este caso, el enfado con la decisión del Ayuntamiento es generalizado entre los ciudadanos de Guadalajara. Tanto es así, que ya se han llevado a cabo protestas colectivas y habrá más.
A quien no le va a salir tan mal esto es a la empresa concesionaria que se va a encargar del O.R.A. durante la próxima década porque el Ayuntamiento ha firmado un contrato de diez años con ella.
A cambio, el consistorio se llevará 480.000 euros anuales en forma de canon. Si ese dinero se utilizara, entre otras cosas, para arreglar las calles por las que circulan los coches, muchos lo verían con mejores ojos, pero la realidad es que Guadalajara no presta mucha atención a esta cuestión, a pesar de que muchas calles están cerca de ser intransitables por su nefasto estado: otra muestra más de la declaración de guerra del Ayuntamiento de Guadalajara al coche.
Imágenes | Motorpasión
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