Tarifa en guerra contra campers y autocaravanas. El problema se resume en una frase: "Si no hay un sitio para echar las aguas grises, ¿dónde las tiran?"

La medicina de Tarifa pasa por prohibir cada vez en más lugares la pernocta, sin habilitar espacios para acoger el boom nómada

Tarifa Guerra Campers
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Alejandra Otero

El caravaning lleva años siendo seña de identidad de Tarifa (Cádiz), habitual destino del turismo nómada. Pero con cada vez más usuarios se ha desatado la guerra entre vecinos, hoteleros, restaurantes y camperistas. Los primeros defienden que invaden el espacio, vierten residuos, impiden el acceso a la playas y hacen ruido. También se crítica muchos no están de paso, de vacaciones, sino asentados de forma permanente. Los segundos, que pagan justos por pecadores.

Un escenario habitual del conflicto es el entorno del Parque Natural del Estrecho y las zonas costeras y playas. Pero bajo la polémica subyace un problema que suele ser el habitual: el camperismo ha crecido demasiado sin una infraestructura que lo acoja, como más áreas de autocaravanas o campings. Tampoco lo ha cortado de raíz como Ibiza, normativa mediante.

Vecinos y empresarios contra la saturación camper

Vecinos y empresarios están hartos de campers y autocaravanas. Señalan que "se adueñan del espacio público", dejando basura, vertiendo aguas grises y negras donde no deben y taponando los accesos a la playa. La Asociación de Empresarios de Tarifa (FAET) ha trasladado sus quejas al ayuntamiento, asegurando que los vehículos recreativos pernoctan en espacios donde existen limitaciones o donde se prohíbe dormir expresamente. 

Los residentes de la zona también se quejan, aunque comprenden la realidad y ponen el foco en la administración: no hay suficientes espacios habilitados, con los consiguientes servicios necesarios. "Si no hay un sitio para echar las aguas grises, ¿dónde las tiran? Pues en cualquier lado", comenta un vecino en Cuatro.

Se añade que se denuncia que muchos no están de paso, sino asentados durante semanas y meses. Esto viene de largo. En febrero de 2025, ecologistas denunciaron cerca de 200 campers y autocaravanas en el Paraje Natural Playa de Los Lances, que fueron desalojados. Y previamente en verano de 2024, la Guardia Civil desalojó otras 200 campers en agosto, habiendo sido denunciados casi 100 un mes antes. 

Las asociaciones de caravaning se quejan de pagan los camperistas responsables, en su mayoría, pagan por unos pocos. Defienden que la gran parte son turistas que sí cumplen las normas de convivencia y no tiran basura ni ocasionan vertidos. "Lo que les jode es que no pagamos hoteles y alojamientos especuladores y con precios desorbitados", critica una camperista en la publicación en Instagram de Cuatro.

Sin regulación y falta de espacios

La normativa de Tarifa no recoge expresamente que esté prohibida la pernocta, amparándose en la Ley nacional que distingue entre aparcar o pernoctar. Es decir, que si no se supera la planta del vehículo (extendiendo toldos, sillas o mesas), se cumple con la normativa acústica y no se emiten fluidos al exterior, se puede dormir dentro del vehículo. La cuestión es donde.

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Y es que sí hay zonas en Tarifa y sus inmediaciones donde está prohibido pasar la noche en una camper. Por ejemplo en el Parque Natural del Estrecho o las zonas costeras como Valdevaqueros, Los Lances y Bolonia, por ser ecosistemas sensibles y donde, por tanto, se puede restringir la pernocta, lo que se indica mediante carteles. En las mismas solo se permite en las áreas de autocaravanas o bien en campings: solo hay tres y se llenan rápidamente en los meses de verano, o incluso antes.

Luego está el área de autocaravanas habilitada dentro del municipio de Tarifa, en la calle Mar del Norte: únicamente dispone de 50 plazas y se ha quedado pequeña. La estancia máxima es de 48 horas, no se permite extender toldos ni sacar mesas y su precio es de 15 euros al día. La respuesta del consistorio de Tarifa ha sido la de ir restringiendo el aparcamiento de vehículos de más de 5,0 m en buena parte del casco urbano y párkings, pero sin ampliar este área de autocaravanas o instalar nuevas.

En definitiva el espacio es la principal problemática, como también que la normativa no es exigente, como es el caso de Ibiza que prácticamente ha puesto fin a las campers aplicando multas de hasta 30.000 euros por estacionar en suelo rústico no urbanizado y restringiendo el número diario de vehículos no empadronados. Precisamente porque el caravaning es identitario de esta localidad surfera.

Imágenes | Park4Night, Pexels

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