El heptacampeón (como mucha gente lo llama) Schumacher debutó hoy con el Ferrari V8 durante unas pocas vueltas, antes de acabar gracias a un trompo metido en la gravilla de Jerez. El alemán perdió el control de su coche en una curva lenta llamada curva Michelin (ironías de la vida), y terminó antes de tiempo los tests en su retorno a las pistas después de las, según él, no tan merecidas vacaciones. El Ferrari se quedó cerquita de los muros y al parecer no presentaba ningún daño visible, pero fue inmediatamente retirado de la pista y de la vista de los aficionados y rivales. Vete tú a saber si continúan los problemas de suspensiones que sacaron a Luca Badoer el otro día contra las protecciones.
Mañana coincidirá en pista con Fernando Alonso, que correrá con un Renault V10 limitado, y al que todos esperamos.
Vía | itv-f1